CRÓNICA
LA EXTRAÑA HISTORIA DE LA ESCULTURA QUE DEJARON EN LA LUNA
La historia completa detrás de
uno de los logros más extraordinarios de la era especial: la escultura que
reside en la luna.
Sin publicidad, Fallen Astronaut, una escultura de aluminio de tres
pulgadas fue llevada a la luna junto con una placa que honraba a los 17
viajeros espaciales norteamericanos y soviéticos que habían muerto al servicio
de la exploración cósmica. Hoeydonck pretendía convertirse en el primer y único
artista en tener una obra en dos planetas.
Las regulaciones de la NASA para lo que podía llevarse en el módulo
lunar imponían las siguientes limitaciones: debía poder resistir temperaturas
diurnas de 250º Fahrenheit y de 250º bajo cero por las noches. Debía ser
pequeño y no podía tener raza (ni blanco ni negro ni hombre ni mujer).
El 30 Julio de 1971 el Apolo 15 tocó la luna. “nunca tienes suficiente
tiempo en luna” apuntó el astronauta Scott. “la gente no entiende que todo toma
mucho más tiempo que en la Tierra”. El último día que estuvieron allí Scott
encontró el momento para dejar la estatuilla y quiso mantenerlo privado. Otro
astronauta distrajo al Control de la Misión en Houston mientras Scott daba unos
pasos flotantes para dejar al Fallen Astronaut, como lo llamaron, un ciudadano
de la luna.
Cuando los misioneros regresaron prefirieron no mencionar la escultura
ni el homenaje.
Van Hoeydonck estuvo de acuerdo y al principio fluyó con ellos pero
luego comenzó a agitarse porque no pudo
tomar crédito de lo que él consideraba su creación más épica e histórica.
Incluso el nombre “Fallen Astronaut” fue idea del astronauta Scott, lo cual
ofendió al artista ya que no sonaba como “un gran viaje a las estrellas” como
él quería.
Después de un tiempo el museo Smithsonian se puso e contacto con Scott y
le propuso hacer una réplica exacta de la escultura y la placa para formar
parte de la colección permanente. Hoeydonck una vez más se ofendió porque no lo
contactaron a él directamente ya que, por decisión del astronauta el nombre del
artista había permanecido en secreto. Pero al final accedió y fabricó otra
estatuilla para el museo Washington D.C.
La emisión tuvo lugar el 16 de Abril de 1972, el día del lanzamiento del
Apolo 16. Van Hoeydonck, sosteniendo una réplica de la estatuilla en a mano, dijo:”
Pensé en el futuro de los hombre, que el único futuro posible de los hombres
eran las estrellas”. Pero sus visiones soñadoras no le duraron mucho, un
artículo del New York Time opinó que el Fallen Astronaut no se parecía a nada
más que a un diapasón hinchado. “La gente odio al Fallen Astronaut” apuntó
Hoeydonck, aún confundido cuarenta años después.
En el año 2009 a partir de la fama o infamia que generó la estatuilla la
galería decidió hacer replicas y venderlas para al menos generar algo de
ganancias a partir de la noticia. Ello enfureció al astronauta Scott y al mundo
que se enteró pero no había mucho que decir por parte de éste ya que él y sus
colegas en la misma misión del Apolo 15 habían llevado sobres y guardado allí
pedacitos de la una para venderlos a coleccionistas en la Tierra. Al final del
día, el artista quería fama; la galería, prestigio y dinero; los astronautas,
lucro extraoficial.



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